Hola soy una creyente en Cristo desde hace 30 años.
Tengo un matrimonio de 47 años.
Tengo 3 hijos, 4 nietos y 3 bisnietos.
Vengo de una familia con 13 hermanos en total, de los cuales 5 han fallecido y quedamos 8 hermanos.
Tuve una infancia con muchas limitantes economicas, a pesar de que tanto mi papa como mi mama trabajaban, desde muy temprana edad mis 3 hermanos mayores tuvieron que salir a trabajar para colaborar en la economia de la familia por esta razon ellos no tuvieron posibilidad de ir a la escuela, gracias a Dios pude ir a la escuela hasta la universidad.
Pase el examen de bachillerato y me toco en el CCH Naucalpan, para ayudarme en los pasajes y gastos que tenia que hacer de libros y demas mi hermano mayor me consiguio trabajo de despachadora en la gasolinera donde el trabajaba, me aceptaron en el turno de la tarde, para que pudiera asisitir a la escuela por la mañana.
Conocí a mi esposo estando en el CCH desde el primer semestre nos encontrábamos en el camión que tomábamos, el para su casa y yo para mi trabajo, ya estando en quinto semestre nos hicimos grandes amigos, y nos hicimos adeptos al marxismo-leninismo, o sea nos convertimos en ateos, desde entonces consideramos muy enserio la frase “la religion es el opio del pueblo”
Terminamos juntos el CCH y los dos escogimos la carrera de Historia también nos tocó en el mismo Plantel, lo cual nos alegró mucho, fue entonces que nos hicimos novios, duramos quizá 5 meses como novios y decidimos vivir juntos, como éramos ateos, consideramos no seguir ninguna regla para unir nuestras vidas, solo nos comprometimos estar juntos toda la vida. Como nuestras familias no estarían de acuerdo optamos por solo avisarles de nuestra decisión. Pensamos que era conveniente alejarnos de la familia un tiempo para que no interfirieran en nuestras decisiones y así fue, nos alejamos de las familias un tiempo,solo los visitamos regularmente para que vieran que estábamos bien.
Aunque antes de nacer nuestra primer hija, nos casamos por lo civil y poco despues nos casamos por la iglesia, por la promesa que hicimos a mi suegra antes de morir, aunque estabamos en desacuerdo cumplimos la promesa mi esposo y yo esto ocurrio cuando Liber tenia 5 años. Ya para entonces decidimos dejar de estudiar y ponernos a trabajar los dos, lo cual nos ayudo a vivir bien y salir de paseo a varios lugares, asi estuvimos por 3 años hasta que me embarace de mi primer hija Liber, justo después de un mes me puse muy mal de salud con temperatura y dolor muy fuerte en el vientre, me hospitalizaron me hicieron varios estudios y todos salian negativos, pero el dolor no dejaba de ceder uno de los médicos que me atendían le comentaba a mi esposo que ya habían hecho todo lo necesario y que el dolor en era tan fuerte que en cualquier momento no iba a ser tolerado por mi cuerpo, uno de los médicos hoy puedo decir que gracias a Dios, hizo todo el trámite necesario para que me trasladaron a otro hospital con más especialidades, en donde los médicos tampoco encontraban la causa de los malestares y del dolor que tenia en mi vientre, entonces empecé a dudar de mis creencias y convicciones sobre la no existencia de
Dios, una tarde en medio de mi dolor, cerré mis ojos y recorde que en algun momento mi mama me decia que Jesus tenia poder, entonces dije las siguientes palabras, Señor Jesus salvame¡. Al siguiente dia una doctora muy joven me reviso y me dijo que me haria un ultimo papanicolau, pero que lo haria en ese momento pues ya estaba muy lastimada y debil y no era conveniente moverme mas, fue ella quien encontro la causa de mis dolores en el vientre, fue un trozo de placenta, muy sorprendida dijo que no se explicaba porque eso no se logro ver en todos los estudios que me realizaron, de inmediato me dio los medicamentos necesarios y en unos dias ya estaba bien, en mi corazon sabia que era Dios quien me habia sanado, pero no lo comente porque segun era atea y eso era solo mi imaginacion.
Paso todavia un tiempo para que reconociera la existencia de Dios y su Soberania. Posteriormente nacieron mis dos hijos Inti y Pavel, para entonces mi esposo formaba parte de los puesteros del centro historico, vendiendo articulos de escritura y escolares gracias a Dios nos iba muy bien economicamente, podiamos salir de vacaciones periodicamente, poco a poco fue escalando hasta que tuvimos un negocio bien establecido, entre esto puedo mencionar otro evento donde pedi ayuda de Dios, mi esposo enfermó gravemente de su columna, pues tenia una serie de hernias por lo cual tenia fuertes dolores, el medicamento para el dolor tenia que ser autorizado por el medico. El médico que atendió a mi esposo me indico que era urgente operar a mi esposo y la operación era muy delicada, pues tenia que operar un buen cirujano ya que podia quedar sin poder caminar y sinceramente había pocas probabilidades de salir bien de la operacion. En mi angustia pedi nuevamente ayuda de Dios, estando a solas me inque y reconoci su existencia y su poder para sanar a mi esposo. Gracias a Dios mi hermana era enfermera en un hospital y nos contacto con un medico especialista en la cirujia que necesitaba mi esposo, nos pusimos en contacto y lo opero al siguiente dia, nuevamente Dios puso todos los medios para que mi esposo saliera con bien de la operación, pues empezo a caminar 3 días después de la cirugía. Yo sabia que no fue el medico, ni el hospital, ni mi hermana, sino el poder y misericordia de Dios. Pero aun asi seguia negando la existencia de Dios en publico.
Paso un largo tiempo cuando un dia estando en mi tienda llego unos de nuestros clientes (Don Beto) que ademas de ser uno de nuestros clientes lo consideramos como amigo.
Yo estaba leyendo un libro y tenia varios a un lado del mostrador.
Entonces nos saludamos y me pregunto
¿Que estaba leyendo y que tema me interesaba de esos libros?
Conteste que me gustaba investigar varias teorias filoosoficas que hablaran de la verdad, precisamente mi esposo y yo andamos en busca de la verdad.
El cliente me comento que conocia la verdad.
Le comente a mi esposo de esto y nos quedamos interesados en la respuesta del cliente.
A partir de esto nos fueron invitando a su casa en varias ocasiones donde su esposa y el nos empezaron ha hablar de la biblia y sobre todo nos contestaban todas las preguntas que haciamos, poco a poco fuimos conociendo a otros hermanos de la iglesia los cuales tambien participaban para contestar nuestras preguntas, todos eran muy amables, atentos, nos sentiamos verdaderamente muy bien con su compañia.
Un 25 de diciembre Don Beto y Juana nos invitaron a comer y acudimos solo mi esposo y yo, fue entonces que nos presentaron el evangelio paso a paso, fue entonces que me arrepenti de haber estado tomando mis propias decisiones, sin Dios, con mi propia fuerza de voluntad, mis propias creencias, mis ideiologias, negando su existencia, siendo que aun sin conocerlo Dios tuvo misericordia de mi en momentos de angustia,
“Pero Dios muestra su amor por nosotros en esto : en que cuando todavia eramos pecadores, Cristo murio por nosotros” Romanos 5.8.
Entendi que aun siendo pecadoradores Cristo murio por nosotros y que gracias al sacrificio de Cristo en la Cruz, podiamos ser perdonados y reconciliados con Dios, pues antes de esta decision eramos enemigos de Dios y aun asi tuvo misericordia de nosotros, pues aunque no lo conociamos, ya habiamos sido predestinados desde antes de la fundacion del mundo, ahora estabamos siendo llamados para ser adoptados como sus hijos, para alabanza de su gracia, o sea para reflejar, y dar a conocer la grandeza el amor y la gracia de Dios.
Pude reconocer mi condicion pecadora sin nada que ofrecer a Dios para poder acercarme a el y entrar al cielo. Mi vida habia llegado a ser inmanejable por mi misma, sin control.
Por cuanto todos pecaron y estan destituidos de la gloria de Dios.
Romanos 3.23
Sinceramente reconoci la existencia de Dios y que tiene el poder para controlar todas las areas de mi vida.
Entendi que Cristo tomo mi lugar en la cruz y pago por todos mis pecados, los pasados, los presentes y los futuros.
solo asi pude ser perdonada y reconciliada con Dios.
Ahora puedo acercarme confiadamente a Dios, pues me ve sin pecado, sin mancha alguna, gracias al sacrificio de Cristo en la Cruz, recibiendo el castigo que yo merecía.
De esta forma conscientemente decidí comprometer toda mi vida y mi voluntad al cuidado y control de Cristo.
Cristo cambió el rumbo de mi destino, de muerte eterna a vida eterna.
Toda alma que pecare esa morirá… Ezequiel 18.20
En Romanos 5.8 Dios me mostró su amor incondicional no por mis propios méritos, sino que cuando aun era pecadora Cristo murió por mis pecados.
Reconocer a Cristo como mi salvador y como mi Señor.
Reconocí su autoridad absoluta en mi vida, su divinidad y su derecho a gobernar cada área de mi vida.
Cristo tiene el poder total de toda mi vida.
Cristo tiene la última palabra sobre mis decisiones, valores y prioridades en mi dueño.
Después de haber tomado la decisión más importante en nuestra vida.
Mi esposo y yo hicimos una junta con mis hijos y reconocimos que nos habíamos equivocado pues Dios verdaderamente existia y ahora nuestras vidas cambian de rumbo.
y verdaderamente Dios cambió el rumbo de nuestras vidas.
Nacimos espiritualmente en una iglesia pentecostés gracias a Dios en donde nos bautizamos, nos cobijaron espiritualmente y nos dicipularon con amor. Estuvimos colaborando en el ministerio de visitación, con mucho gusto y gozo en nuestro corazón.
estuvimos en esta iglesia por 5 años aprox.
Después nos pasamos a la iglesia PIB satélite, donde estuvimos colaborando en el ministerio de evangelismo explosivo. Estuvimos aprox 17 años. Estando en esta iglesia mi hija Liber y yo estamos colaborando desde hace 14 años en el ministerio de Celebremos la Recuperacion, tambien con mucho gusto y gozo en nuestros corazon, en donde estamos desarrollando nuestro dones, gracias a Dios.
Y ahora llevamos 8 años en la iglesia Bautista Dios de Maravillas, en donde estamos tambien con mucho gusto y gozo en nuestro corazon pues es Dios quien nos trajo a esta congregacion, porque nada es casualidad para los que hemos sido llamados por Dios.
Estamos en proceso hasta que Dios nos llame a su presencia.
Mientras tanto estamos aprendiendo a ser obedientes, a rendir el control de todo a Dios.