Suplica a Dios

 





Lectura Bíblica


Daniel 9:3-19

3»Yo le dije a Dios en mi oración:

“Dios mío, tú eres grande y poderoso. 

Tú siempre cumples lo que prometes, y muestras tu amor a quienes te aman y te obedecen. 

Por eso, tengo que reconocer 

5 que hemos pecado. Nos hemos portado muy mal contigo; 

hemos vivido como si tú no existieras, y te hemos desobedecido. 

6 Los profetas hablaron de ti a nuestros reyes y a nuestros jefes, y también a nuestros padres y a todos nosotros. 


Pero nunca ninguno de nosotros les hizo caso.


7 ”Dios mío, tú eres justo. Por eso nos sentimos muy avergonzados. Así se sienten los que viven en Jerusalén, y también los que viven en los países lejanos, adonde los expulsaste por haber pecado contra ti.


8 ”Dios mío, todos estamos muy avergonzados por haber pecado contra ti. Están avergonzados nuestros reyes, nuestros jefes y nuestros padres. 


9 Pero tú nos entiendes, y habrás de perdonarnos.


”Todos nosotros hemos pecado contra ti. 


10-14 No te hemos hecho caso, ni hemos obedecido las enseñanzas que nos diste por medio de tus profetas. 


No te hemos buscado, ni hemos dejado de hacer lo malo.


”Dios nuestro, tú ya nos lo habías advertido. 


Si no nos portábamos bien, caerían sobre nosotros maldiciones y castigos. 

Así nos lo había enseñado Moisés, que siempre estuvo a tu servicio. 

Y ya has cumplido tus amenazas contra nosotros y nuestros gobernantes. 


Nunca antes habías castigado a nadie como nos has castigado a nosotros. 

¡La destrucción de Jerusalén ha sido terrible! Pero tú eres justo en todo lo que haces. Tú eres nuestro Dios, y ni así te hemos escuchado.


15-16 ”Dios nuestro, en el pasado tú nos diste muestras de tu gran poder. 

Tú sacaste de Egipto a tu pueblo, y desde entonces te hiciste muy famoso. 

Además, sabemos que eres muy bondadoso.

Es verdad que hemos pecado y que hemos hecho lo malo, pero te rogamos que ya no te enojes contra Jerusalén. 

Todos los pueblos vecinos se burlan de ella y de tu pueblo. De eso tenemos la culpa nosotros y nuestros padres. 

Lo reconocemos. ¡Pero recuerda que Jerusalén es tu ciudad, y que está en tu monte santo!


17 ”Por favor, Dios nuestro, escucha mi oración y mis ruegos.

Por tu propio honor, te ruego que mires la triste situación en que ha quedado tu templo, y nos muestres tu amor. 


18 ¡Escúchame, Dios mío! ¡Mira cómo ha quedado destruida la ciudad donde te adoramos!

”Si te pedimos esto, no es porque creamos que somos buenos, ni porque creamos merecer lo que te pedimos. 

Lo hacemos porque creemos que tú eres muy compasivo y bondadoso. 

19 ¡Escúchanos, Dios mío, y perdónanos!

¡Atiendenos, y ven en nuestra ayuda! ¡Dios mío, te lo pedimos por ti mismo, por tu ciudad y por tu pueblo, que te adora!”

Los enemigos de DIOS

 


¿Quiénes son los enemigos de DIOS?


1. Los que viven en rebeldía contra Dios 

La Biblia enseña que toda persona que rechaza a Dios y persiste en el pecado se coloca en enemistad con Él.


Colosenses 1 TLA

21-22 Antes, ustedes estaban lejos de Dios y eran sus enemigos,

pues pensaban y hacían lo malo. 

Sin embargo,

ahora Dios los ha hecho sus amigos por medio de la muerte de su Hijo,

quien se hizo hombre.

Dios lo hizo así para que ustedes pudieran presentarse ante él sin pecado y libres de culpa. 


Hacíamos lo malo:

  • idolatría

  • injusticia

  • orgullo

  • incredulidad

  • rechazo consciente de Cristo


Pero el evangelio enseña que Dios ofrece reconciliación por medio de Jesús


2. El sistema del mundo es rebelde contra Dios


La Biblia usa “el mundo” no solo para hablar de la creación, sino del sistema humano apartado de Dios.


1 Juan 2 TLA

15 No quieran ustedes ser como los pecadores del mundo, 

ni tampoco hacer lo que ellos hacen. Quienes lo hacen, no aman a Dios el Padre.

 

Santiago 4 TLA

4 Ustedes no aman a Dios, ni lo obedecen. 

¿Pero acaso no saben que hacerse amigo del mundo es volverse enemigo de Dios? 

¡Pues así es! 

Si ustedes aman lo malo del mundo, se vuelven enemigos de Dios. 

  • valores contrarios a Dios

  • orgullo humano

  • pecado normalizado

  • independencia de Dios


El ungido de DIOS

 


El ungido de DIOS

Isaías 61-62


INTRODUCCION


Ungido en los originales es:

מָשַׁח — masháj

(transliterado: māšaḥ)


Significado

La palabra significa:

  • ungir,
  • consagrar,
  • apartar para una misión especial.


En el Antiguo Testamento se usaba para:

  • reyes,
  • sacerdotes,
  • y a veces profetas.


La unción simbolizaba:

  • autoridad dada por Dios,
  • capacitación espiritual,
  • y elección divina.


-Relación con “Mesías”-

De esta misma raíz hebrea (masháj) viene la palabra:

מָשִׁיחַ — Mashíaj

(Mesías)


Que significa:

“El Ungido”.


Y en griego del Nuevo Testamento la palabra equivalente es:

Χριστός — Christós

(Cristo)



I. El Mesías trae salvación (61:1-3)


1 El fiel servidor de Dios dijo:

«El espíritu de Dios está sobre mí,
porque Dios me eligió y me envió
para dar buenas noticias a los pobres,
para consolar a los afligidos,
y para anunciarles a los prisioneros
que pronto van a quedar en libertad.


»Dios también me envió para anunciar:
“Éste es el tiempo que Dios eligió
para darnos salvación,
y para vengarse de nuestros enemigos”.


»Dios también me envió
para consolar a los tristes,

para cambiar su derrota en victoria,
y su tristeza en un canto de alabanza.


»Entonces los llamarán:


“Robles victoriosos,
plantados por Dios
para manifestar su poder”.

-Lucas 4:18- Jesús lee los rollos en la sinagoga

II. El Mesías restaura lo destruido (61:4-11)


4 »Ustedes, habitantes de Jerusalén,

reconstruirán las ciudades antiguas

que quedaron en ruinas.


5 Gente de otras naciones

vendrá a cuidar los rebaños,

los campos y las viñas de ustedes.


6 »Ustedes serán llamados


“Sacerdotes de Dios”,

“Fieles servidores de Dios”.


Disfrutarán de las riquezas de las naciones

y se adornarán con sus magníficas joyas.


7 Porque ustedes han tenido que sufrir

el doble de lo que se merecían,

y los han llenado de vergüenza y de insultos.


Por eso recibirán doble porción de riquezas

y para siempre vivirán felices».


8 Dios dijo:

«Yo, el único Dios, amo la justicia,

pero odio el robo y el crimen.


Por eso les daré una gran recompensa

y haré con ustedes un pacto

que nunca tendrá fin.


9 Sus descendientes serán famosos

entre todas las naciones;


cuando la gente los vea, dirá:


“Son un pueblo bendecido por Dios”».


10 Isaías dijo:

«¡Mi Dios me llena de alegría;

su presencia me llena de gozo!

Él me dio salvación

y me trató con justicia.


11 »Así como de la tierra

brotan las semillas,

y en el jardín nacen las plantas,

así Dios hará brotar

la justicia y la alabanza

entre todas las naciones».



III. El Mesías cambia el nombre y la identidad de su pueblo (62:1-5)


1 Isaías dijo:

«Por amor a ustedes,
habitantes de Jerusalén,
no me callaré.


Por amor a ustedes,
no descansaré
hasta que Dios les dé la victoria.


Cuando Dios los salve,
ustedes brillarán
como el sol al amanecer.


»Israelitas, las naciones verán
cuando Dios los salve,
y todos los reyes de la tierra
reconocerán su grandeza.


Entonces Dios les dará
un nombre nuevo,

-Pedro, Juan y Jacobo

-Abram, Sarai y Jacob


y serán en la mano de Dios
como la hermosa corona de un rey.

»Ya no le dirán a Jerusalén:

“Ciudad abandonada”,

sino: “La favorita de Dios”,

ni a la tierra de Israel:

“País en ruinas”,

sino: “La esposa de Dios”.

-Cuidar, proteger, proveer y guiar espiritualmente-


5 Porque Dios se casará con ella,
como se casa un joven con su novia;

Dios la reconstruirá y vivirá feliz con ella,
como vive feliz el marido con su esposa.


IV. El Mesías le dará el privilegio a sus discípulos de ser luz para las naciones (62:6-12)


6 »Jerusalén, en tus murallas

yo he puesto guardias

que día y noche dirán:


“Ustedes, los que adoran a Dios,

no se queden callados.


7 No le den a Dios

ni un minuto de descanso,

hasta que reconstruya Jerusalén

y la haga una ciudad famosa”.


8 »Dios ha jurado por sí mismo:


“Nunca más permitiré

que los enemigos de Israel

se coman su trigo,


o que los extranjeros les quiten el vino

que con tanto trabajo hicieron.


9 Israel comerá lo que coseche,

recogerá las uvas y beberá el vino nuevo,

cantando alabanzas a mi nombre

en los patios de mi santo templo”».


10 Isaías continuó diciendo:


«¡Habitantes de Jerusalén,

salgan por los portones de la ciudad,

preparen un camino para el pueblo!


Háganlo con cuidado,


quítenle las piedras

y pongan señales

que sirvan de guía a las naciones.


11 »Dios ha dado este mensaje

a todos los habitantes de la tierra:


“Digan a la ciudad de Jerusalén

que ha llegado su salvador;


díganle que Dios ha liberado a su pueblo.


12 Los israelitas serán llamados:


‘Pueblo santo, salvado por su Dios’,


y a Jerusalén la llamarán:


‘Ciudad deseada’,

‘Ciudad llena de vida’.”»


CONCLUSION


¿El Mesías ya cumplió su propósito en ti?


Ahora preparemos el camino para que El Mesías cumpla su propósito con la demás gente