DIOS RESTAURA TU VIDA
Isaías 54 TLA
INTRODUCCIÓN
“RESTAURACIÓN”
La restauración es el proceso de reparar, renovar o devolver un objeto, edificio o ecosistema a su estado original o a una condición funcional, respetando su valor histórico y material.
Mensaje de aliento y superación personal.
Dios disciplina pero su Misericordia es grande.
Dios sabe lo que vivimos y ahora nos llama para bendecirnos por siempre.
Isaías 54 TLA
Dios cambia completamente tu pasado y tu presente. (1-8)
Para poder cambiar el presente hay que cambiar el pasado.
1 Isaías dijo:
«Jerusalén,
tú que nunca has sido madre
ni has podido tener hijos,
lanza gritos de alegría,
entona alegres canciones,
porque Dios dice:
“Jerusalén, mujer abandonada,
tendrás más hijos que la mujer casada”.
Promesa grandiosa de DIOS
2-3 »Nación de Israel,
agranda tu tienda de campaña,
extiende las cuerdas
y clava bien las estacas,
porque te vas a extender
de un extremo al otro.
Tus hijos conquistarán muchas naciones
y ocuparán las ciudades
que ahora están deshabitadas.
4 »No tengas miedo,
pues no te insultarán
ni pasarás vergüenza.
Ahora DIOS está contigo.
Cuando eras joven
pasaste la vergüenza
de no tener hijos.
Después te quedaste sola
como una viuda.
Pero no volverás a acordarte
de tu vergüenza,
Ningún sicólogo o consejero puede lograr ésto.
5 porque Dios es tu creador
y te tomará por esposa.
La Iglesia de Cristo es la esposa.
La figura de Esposo:
Cuidado
Protección
Provision
»El Dios santo de Israel
es tu salvador;
es el Dios todopoderoso
y reina en toda la tierra.
En el Reino de Dios somos importantes.
Fuera de él NADA SOMOS.
6 »Pueblo de Israel,
tú eras como una esposa joven,
que quedó abandonada y afligida,
pero tu Dios vuelve a llamarte
y te dice:
7 “Sólo por un momento
te dejé abandonada,
pero con gran ternura
te aceptaré de nuevo.
La esposa se fué.
DIOS nunca la abandonó.
8 ”Cuando me enojé contigo,
me alejé de ti por un poco de tiempo,
pero muy pronto tuve compasión de ti
y te manifesté mi amor eterno”».
La misericordia de DIOS es grande.
Dios nunca dejará de amarte. (9-10)
9 Dios le dijo al pueblo de Israel:
«Después que cubrí toda la tierra
con las aguas del diluvio,
yo le juré a Noé:
“Nunca más habrá otro diluvio”.
Del mismo modo, ahora te juro
que nunca más me enojaré contigo
ni volveré a amenazarte.
Promesa eterna.
10 Las montañas podrán cambiar de lugar,
los cerros podrán venirse abajo,
pero mi amor por ti no cambiará.
Siempre estaré a tu lado
y juntos viviremos en paz.
Te juro que tendré compasión de ti.
¿Quién nos separará del amor de DIOS?
Romanos 8
37 En medio de todos nuestros problemas,
estamos seguros de que Jesucristo,
quien nos amó, nos dará la victoria total.
38 Yo estoy seguro de que nada podrá separarnos del amor de Dios:
ni la vida ni la muerte, ni los ángeles ni los espíritus, ni lo presente ni lo futuro,
39 ni los poderes del cielo ni los del infierno, ni nada de lo creado por Dios.
¡Nada, absolutamente nada, podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado por medio de nuestro Señor Jesucristo!
Dios no solo te restaura… también te protege y te sostiene. (11-17)
11-12 »Ciudad de Jerusalén,
ahora estás oprimida y atormentada,
y no hay nadie que te consuele.
Pero yo construiré con piedras preciosas
tus cimientos y tus muros,
tus torres y tus puertas.
Promesa de restauración.
13 Yo instruiré a tus habitantes,
y todos vivirán en paz.
Dios nos capacita para vivir en su Reino.
14 La justicia te hará fuerte,
y no volverás a sentir miedo.
Nuestro Señor Jesucristo.
15 Si una nación te ataca,
tú la vencerás
porque no cuenta con mi apoyo.
En Cristo somos más que vencedores. Solo en El.
16 »Mira, yo he creado al herrero
que fabrica herramientas.
Pero también he creado ejércitos
que todo lo arruinan y destruyen.
17 Sin embargo,
nadie ha hecho un arma
capaz de destruirte.
»Israel, tú harás callar
a todo el que te acuse,
porque yo, el único Dios,
hago triunfar a los que me adoran.
Solo a los que me adoran.
Te juro que así será».
CONCLUSIÓN
En manos de DIOS nuestra vida es restaurada.
El pasado ya no tiene nada que ver en nuestro presente.
Vivamos hoy como lo que somos: HIJOS DE DIOS