Romanos 8
28 Sabemos que Dios va preparando todo para el bien de los que lo aman,
es decir, de los que él ha llamado de acuerdo con su plan.
29 Desde el principio,
Dios ya sabía a quiénes iba a elegir,
y ya había decidido que fueran semejantes a su Hijo, para que éste sea el Hijo mayor.
30 A los que él ya había elegido, los llamó; y a los que llamó también los aceptó; y a los que aceptó les dio un lugar de honor.
Dios gobierna todas las cosas para bien (v.28)
Nada es casualidad para los que aman a Dios.
Dios tiene un plan definido desde la eternidad (v.29)
El propósito es conformarnos a la imagen de Cristo.
Dios garantiza el final glorioso de su obra (v.30)
La salvación es segura porque depende de Dios.
Presenta la “cadena de oro” de la salvación:
predestinó → llamó → justificó → glorificó
Todo el proceso de salvacion depende de Dios y garantiza el resultado final.
